La violencia es una de las herramientas de poder de los sistemas políticos, económicos y sociales que la perpetúan. Estos sistemas estatales y no estatales de la violencia afectan la seguridad humana y mantienen el control social y político, a través de la represión de la disidencia y el manejo del conflicto social, frente a la marginación de los grupos en situación vulnerada.
Ámbitos territoriales: local, nacional, internacional.