Fundación de El Colef
En 1982 comenzó una forma nueva de mirar la frontera: desde dentro, con ciencia, memoria y vocación pública.
En 1982, cuando Tijuana crecía a la velocidad de sus cruces, sus maquiladoras, sus colonias nuevas y sus conversaciones con California, nació el Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México. Aquel primer nombre, CEFNOMEX, guardaba una intuición poderosa: la frontera no era solamente una línea política, sino un mundo social completo que necesitaba ser observado desde cerca, con paciencia, con método y con memoria.
El nuevo centro llegó para escuchar una región que a menudo era narrada desde lejos. Desde Tijuana, sus primeras investigaciones comenzaron a mirar la migración, el trabajo, la ciudad, la cultura, el ambiente y la vida cotidiana como partes de una misma historia. En esos años iniciales se fue formando una comunidad que aprendió a mirar la frontera no como margen, sino como anticipación: un lugar donde el país ensayaba muchas de sus preguntas futuras.